Un testimonio preciso e irónico sobre un momento decisivo de la historia reciente de España: la muerte de Francisco Franco, el 20 de noviembre de 1975. Desde el recuerdo de su puesto en la redacción de la revista Posible -una publicación progresista duramente vigilada por la censura-, Miguel Ángel Aguilar relata cómo se vivieron aquellos días caracterizados por el secretismo, la desinformación oficial y la parálisis institucional. El título, 'No había costumbre', alude con mordacidad a la imposibilidad de imaginar la desaparición del dictador, como si la finitud no se le aplicara, a pesar de la evidencia de su avanzado deterioro físico. Aguilar reconstruye, con agudeza y un fino humor, las tensiones políticas y periodísticas del momento, así como los intentos del Régimen de controlar el relato de la agonía. Escrito cincuenta años después de los hechos con el rigor analítico del mejor periodista y la cercana perspectiva del testigo, el libro, salpicado de anécdotas, ofrece una mirada incisiva sobre el último tramo del franquismo, marcado además por tres acontecimientos: la Revolución de los Claveles en Portugal, los fusilamientos del 27 de septiembre, que despertaron una oleada internacional de repudio, y la Marcha Verde, que certificó el ocaso del poder colonial español. Una crónica lúcida, vibrante y esencial para entender no sólo la muerte física del dictador, sino el colapso simbólico de un régimen estupefacto, ajeno a la costumbre de morir. «Cuando murió Franco, el desconcierto fue grande: no había costumbre». Julio Cerón Ayuso