Los hechos que se cuentan en este libro no son desconocidos. Pero, en muchos casos, sí han sido olvidados, silenciados o deformados. Todo nuestro pasado padece desde hace mucho tiempo la lacra de la deformación y la vergüenza. Y no hay que arrepentirse de la huella que España ha dejado en la Historia, al revés, nuestros antepasados hicieron cosas maravillosas que cambiaron el devenir del mundo. Esta es la herencia que nos dejaron y a la que no deberíamos renunciar.