Sería una pena llegar al otoño de tus días y que te dieras cuenta de que has pasado por la vida de puntillas. Me gustaría hacerte una pregunta: ¿Qué tal si todos dejáramos de darle a nuestra vida con la puerta en las narices?, ¿Qué pasaría? ¿Qué pasaría si tú dejaras de hacerlo?