
Tres años después de su último álbum 'The Waiting Room', Stuart Staples decidió que el regreso de Tindersticks requería algo especial, algo significativo. No Treasure But Hope es este esperado disco. Rico en calidez intuitiva, exuberantes melodías y espíritu crítico, es un disco fresco que subraya las cualidades esenciales de Tindersticks, a la vez que la banda redescubre sus capacidades. Staples cuenta que una norma dio frutos especialmente buenos: los caminos conocidos habían de ser evitados. 'En los dos últimos discos, acabábamos el disco en el estudio como colofón a actuar y grabar juntos. Cuando descubríamos como presentar las canciones en directo, pasaban cosas distintas. Esta vez queríamos darle la vuelta - comprometernos con la canción juntos y en un momento concreto.' La ambición de captar la energía de la banda en directo desencadenó un proceso largo de grabación. Cinco semanas entre las primeras notas grabadas y el master. Y en ese proceso se incluyen los ensayos en el piano, seis días tocando en directo en un estudio de París y uno en Londres grabando vientos y cuerdas. Staples abocetó las letras de las canciones en otoño de 2018 en su nuevo hogar en Ítaca, Grecia. 'La gente aquí dice que Ítaca es el final de tu viaje', comenta. 'Un destino final' Mientras tanto, la riqueza de No Treasure but Hope abre sus brazos inicando un nuevo recorrido.