A lo largo del siglo XX, volar pasó de ser un sueño milenario a convertirse en una experiencia banal. Huboun tiempo, hasta los años treinta del siglo pasado,en que volar en aeroplano era la máxima aventura quese podía experimentar. Este ensayo (acompañado de unaamplia antología de textos) parafrasea en su títuloun eslogan que Picasso introdujo en tres lienzos pintados en 1912, y analiza la presencia del avión en laliteratura española anterior a 1936. Dedica capítulosa los vuelos imaginarios, a los realizados en globoaerostático y en planeador, antes de llegar a la edadde oro de la aviación.