Marion Rampal nunca ha hecho nada más que su propio estilo, que se mantiene tan cerca de las estrellas como de su corazón. Después de vagabundeos entre el jazz, el blues, la canción o la música clásica se inventó un país propio. Su último álbum, 'Oizel', dibuja figuras aéreas, como sólo dibujan las almas que cultivan el gusto inalienable por la libertad.