Profundizando cada vez más en el sentido de la vida y en el conocimiento de sí misma, Olive Kitteridge desentraña lo grueso y lo menudo de la condición humana. Maestra jubilada, observa de cerca y desde la distancia los cambios, los trances dolorosos y las alegrías más íntimas que se producen en su interior y en los habitantes de Crosby, el pequeño pueblo de Maine donde ha vivido treinta años. Construida con una fina ironía, honesta y punzante, Olive Kitteridge, galardonada con el Premio Pulitzer y el Llibreter, muestra el camino de una mujer que transita por la soledad y la pérdida. Y, como todas las historias de Strout, nos regala momentos de intensa emoción que iluminan tanto lo que percibimos de los demás como lo que descubrimos de nosotros mismos.