Shalosh son fanáticos de Nirvana, Brahms y The Bad Plus: trascienden todas las barreras de estilo. Ellos hacen música con la ferviente impetuosidad de músicos de veinte años. Sus canciones se construyen en intensidad y tensión, con la resaca de un mar que surge y ruge, pero que también puede caer y deleitarse en su propia belleza contemplativa.