El primer volumen de 'Oriente Occidente', aparecido en 2006, supuso un punto de inflexión en la discografía de Jordi Savall: en él, el Maestro se decidió a explorar el repertorio extraeuropeo, utilizando la misma habilidad que siempre ha mostrado con compositores hasta entonces inexplorados como Marin Marais. De esta manera, este álbum se transformó inmediatamente en un 'best seller'. En su nuevo trabajo, enfocado en Siria, se alternan piezas vocales e instrumentales: en él músicos sirios, de Líbano e Israel se juntan a Hespèrion XXI para ilustrar el proceso artístico y humanista que cabía esperar de Jordi Savall. Un proceso más necesario que nunca.