El testimonio íntimo de Juan Cobos sobre Orson Welles: una amistad nacida en España y una vida dedicada a comprender y honrar al genio del cine.Orson Welles y Juan Cobos se conocieron en Madrid el 6 de mayo de 1964, día en que Welles cumplía 49 años, a raíz de la entrevista que el singular genio americano les concedió a Miguel Rubio, José Antonio Pruneda y a Juan Cobos para la revista Film Ideal. Este histórico encuentro tuvo lugar en la casa que Welles había alquilado en Puerta de Hierro.A finales de agosto de ese mismo año, Cobos estaba trabajando de ayudante personal de Welles en la película Campanadas a medianoche (Chimes at Midnight), filmada en España entre octubre de 1964 y abril de 1965. A partir de entonces, la figura de Welles le acompañó para siempre: invirtió gran parte de su vida investigando, escribiendo, entrevistando, organizando cursos, participando en coloquios y coleccionando todo cuanto se publicaba al respecto, además de escribir el libro Orson Welles: España como obsesión, editado conjuntamente por la Filmoteca Española y la de Valencia. Pocas personas han dedicado tanto tiempo y esfuerzo a lo largo de su vida para honrar la memoria de Orson Welles como su hija Beatrice y Juan Cobos.La gente que estuvo al lado de Welles en sus debuts como director (teatro, radio y cine) se asombraba siempre de la extrema facilidad con que inmediatamente se hacía con el medio. Por añadidura, no solo lo dominaba, sino que se permitía innovar en su seno, en todos los aspectos y niveles, con particular brillantez y soltura.Este libro entraña una deuda pendiente que contrajo mi padre. Un último libro sobre Orson Welles, el genio de Wisconsin, que comenzara a escribir para la editorial madrileña Cátedra en 1993 y del que habló durante mucho tiempo, a lo largo de una dedicación de años de trabajo y estudio.Mientras que a Orson Welles solían preguntarle «¿Cuándo va usted a terminar Don Quijote?», a Juan Cobos le sondeaban «¿Cuándo va a publicar ese libro definitivo sobre Orson Welles del que tanto habla?».Este volumen aporta, así, el último y definitivo tributo de Juan Cobos a su querido y admirado amigo Orson Welles, al cual me he sumado para dejar testimonio. El fruto tardío de la historia de una estrecha amistad entre dos hombres que se admiraban, respetaban y apreciaban mutuamente: Orson Welles y Juan Cobos.— David Cobos