A principios de los años noventa, un jubilado chileno aterriza en Moscúcon un plan tan heroico como disparatado: derrotar a los mejoresajedrecistas rusos. Un relato delirante sobre las frustraciones de laprovincia y las extrañas formas que adopta la historia del siglo XX paracolarse hasta en los rincones más insospechados. Gonzalo Maier firma untexto que se lee con complicidad y asombro.