La idea detrás del nuevo álbum de Carlos Cipa es fácil de describir: una habitación, un piano, un pianista/compositor. Tomarse el tiempo. Acercarse con la mayor imparcialidad posible. Simplemente improvisando, al principio sólo desde uno y para uno mismo. Pero lo que al principio puede parecer un concepto simple se vuelve más complejo cuando se mira más de cerca. Carlos Cipa ve las nueve piezas breves para piano, creadas en última instancia en solo unas pocas semanas, como una 'introspección consciente', una especie de 'acercamiento al objeto de contemplación, y en este caso a uno mismo'. Es sin duda desde una mirada muy personal e íntima que Cipa extrae este álbum.