Chica de usar y tirar. En una planta de incineración de Hannover se encuntra el cuerpo asesinado de una joven de 16 años, presumiblemente prostituta. Alguién tan inhumano como para tratar a una chiquilla como si fuese basura enfurece a Lindholm. Su investigación la conduce al barrio rojo de Hannover y de allí a los barrios más ricos de la ciudad. La cinta dorada. Unas semanas después de ser arrestado por el asesinato de una joven forzada a prostituirse, el culpable es víctima de una carnicería dentro de la prisión. La inspectora Lindholm muestra gran interés en los motivos del brutal asesinato ya que cree que le pueden ayudar a reabrir el anterior caso con cuya resolución no quedó muy conforme.