Triquell firma un álbum audaz y emocional que fusiona pop electrónico con una producción vanguardista y letras profundas que se convierte en una propuesta única en la escena catalana actual. Con ecos de 070 Shake, Chad Blake o el Achtung Baby de U2, el disco destaca por su atmósfera envolvente y su honestidad lírica. Una propuesta única dentro del nuevo pop en español, ideal para playlists editoriales que apuestan por artistas con identidad propia y visión artística clara, que construyen paisajes emocionales llenos de matices.