Los cuartetos de cuerda con guitarra de Paganini se encuentran entre sus mejores composiciones de cámara. Escritas para amigos y actuaciones privadas, revelan el cuidado que puso en su construcción. Los diálogos del Cuarteto no. 6 son conversacionales, pero los no. 11 y 13 son más avanzados: aquí el ingenio formal y la creatividad melódica se fusionan con un gran carácter. El sentimiento de Paganini por el lirismo tipo aria, por la riqueza operística, transmitida con una variedad de ideas musicales, está en su apogeo en estas obras.