Inspirándose inicialmente en Marsyas, una enorme escultura creada por Anish Kapoor en 2002 para el Turbine Hall de la Tate Modern de Londres, el compositor estonio Arvo Pärt concibió Lamentate como un lamento no por los muertos sino por los vivos, 'que tienen que lidiar con estos problemas por sí mismos', algo así como una secuela espiritual del Réquiem alemán de Brahms. El pianista Pedro Piquero estudió en su país natal de España y luego en los Estados Unidos. Ha seguido una carrera dual de pianista y traductor, produciendo ediciones definitivas de textos fundacionales del budismo zen y en 2017 convirtiéndose en maestro zen. Esta búsqueda de sabiduría espiritual y trascendencia lo convierte en un intérprete de rara perspicacia al abordar la música de Pärt, y su ensayo para este álbum concluye ofreciéndolo como una liberación de la aflicción a través de la verdad señalada por el oficio generoso y compasivo del compositor. El director Álvaro Albiach sigue una exitosa carrera internacional, con invitaciones de orquestas como la Wiener Kammerorchester, la NDR Radio Philharmonie de Hannover, la Trondheim Symphony, la Orchestre national d'Auvergne, la Flemish Radio Orchestra, la Würtembergische Philharmonie y la Orchestre National de León.