Parpadeando en ultravioleta; hay un lugar esquivo donde la píldora azul se encuentra con el rojo; las subidas se convierten en bajadas y el día se funde con la noche. Esos espacios liminales donde todo es posible es donde encontrarás a Nightbus y su hipnótico álbum debut Passenger. La fatalidad; la incertidumbre y la oportunidad acechan en los rincones sombríos de su turbia existencia con paradas en la disociación; la codependencia y la adicción antes de alcanzar su destino final: un rayo de esperanza. El intermedio del Gotham de Nightbus se encuentra donde el pulso de la ciudad de Manchester se encuentra con el reino exterior de Stockport. Una entidad audiovisual formada entre una familia musical de amigos; frikis y enemigos en fábricas desordenadas y después de horas en las pistas de baile por igual; su sonido sangra de la tensión donde las fuerzas creativas colectivas se unen y chocan con las consecuencias de ser destrozadas. Antes incluso de dar un concierto; su sencillo ´Mirrors´; publicado por So Young; puede que haya hecho vibrar a los fans del indie de la vieja escuela en los conciertos en The White Hotel de Salford; pero también demostró la habilidad del dúo para ofrecer a los oyentes una perspectiva Bandersnatch que les permite subirse a su propio Nightbus personal en cualquier dirección que elijan.