Si Pierrick y Gonzalo nunca se habían hablado antes de poner sus manos sobre sus instrumentos en un estudio de Nueva York, enseguida sentimos al escuchar el disco cómo el entendimiento fue inmediato y la profunda simbiosis. Y que al viajar juntos en la música, nació una amistad sincera. - - Sobriamente titulado 'Pédron Rubalcaba'.