La introducción de nuevos ritmos y armonías en el tango por parte de Astor Piazzolla le valió fama mundial. Tango Suite, para dos guitarras, es una de las mejores obras para dúo del repertorio, que ofrece fuegos artificiales y efectos de percusión, así como una exquisita melancolía. Yuri Liberzon ha arreglado la muy querida Oblivion para guitarra, mientras que el arreglo de Leo Brouwer de La muerte del ángel está lleno de vivacidad y color. Cinco piezas fue la primera obra de Piazzolla para guitarra clásica y abarca danzas campesinas y ritmos cruzados complejos por igual; Tango-Études, originalmente para flauta, muestra el rango y la versatilidad de la guitarra en el arreglo idiomático de Manuel Barrueco.