Pinocho es un muñeco de madera que se mueve, habla, piensa por él mismo. Lo peor es que cada dos por tres se mete de pleno en un lío. Sus aventuras sorprendentes nos descubren que es muy fácil meter la pata cuando se tiene poca experiencia en la vida, pero nos enseñan también que, con esfuerzo, cualquiera puede hacer realidad sus ilusiones.