El niño desplaza una figurita sobre un soporte con una varilla imantada que hay por debajo del soporte, con cuidado de que la figurita no se caiga. Progresivamente, el niño aprende a controlar sus gestos (dirección, sentido, fluidez, velocidad...) y a asociarlos a un camino a seguir, una trayectoria.• Desarrollar la habilidad grafomotriz. • Desarrollar la coordinación ojo-mano . • Favorecer la lateralidad.