Los Weinrib son la clásica pareja neoyorquina, Amanda trabaja sin descanso en una galería de arte, mientras que Lenny es periodista deportivo. Presionado por su esposa, Lenny acepta la idea de adoptar a un niño, Max, que con el paso de los años demuestra ser especialmente encantador e inteligente. Atrapado en la rutina de la pareja y el trabajo, Lenny comienza a hacerse preguntas acerca de los padres biológicos del niño y se lanza tras la pista de la mujer que dio a luz a su hijo. A pesar de su desconcierto inicial cuando sus pesquisas le llevan hasta Linda, una hermosa y no demasiado brillante prostituta, decide entablar amistad con la mujer y reformarla, en parte por su deseo de reunir a madre e hijo y en parte por su neurótica obsesión con la tragedia griega.