
John Cale publica su decimoctavo álbum, 'POPtical Illusion', a través de Domino.Durante las últimas seis décadas, el músico, compositor y productor galés no ha parado de reinventarse musicalmente buscando incesantemente nuevas formas para explorar los viejos conceptos de alineación, dolor y placer. Cale mantiene el mismo espíritu que de joven le llevó a mudarse a Nueva York para formar The Velvet Underground y reinventándose en cada una de sus grabaciones.'POPtical Illusion' es el segundo disco de Cale en poco más de un año y sigue explorando los mismos sentimientos de rabia feroz e inquisitiva que estaban presentes en el alabado 'MERCY'. Pero no se trata en absoluto de MERCY II, ni de una colección de desechos, ya que Cale nunca ha sido partidario de la repetición. Sus entusiasmos vanguardistas han oscilado entre el clasicismo extático y el rock sin ataduras, el cancionero clásico y la reimaginación electrónica con orgullosa inquietud. Y así, en POPtical Illusion, prescinde de colaboraciones para adentrarse solitariamente en laberintos de sintetizadores y samples, órganos y pianos, con palabras que, en lo que respecta a Cale, constituyen una especie de esperanza arremolinada, una sabia insistencia en que el cambio aún es posible. Producido por Cale y su compañera artística desde hace mucho tiempo, Nita Scott, en su estudio de Los Ángeles, POPtical Illusion es la obra de alguien que intenta mirar hacia el futuro, exactamente como siempre ha hecho Cale.A menudo, Cale ha mencionado que algo cambió dentro de su mente durante la pandemia, al darse cuenta de que, a punto de cumplir 80 años, estaba viviendo y trabajando en algo que muchos de sus contemporáneos del pasado no estaban viviendo. Quería documentarlo. Escribió más de 80 canciones en un periodo de poco más de un año, y en el proceso exploró colectivamente toda la gama de la experiencia humana: el humor se mezcló con la frustración, el arrepentimiento dio paso al perdón, la tristeza se enredó con el surrealismo.