En enero de 2015, a Iván de la Nuez le fue extendido en La Habana, desde los Servicios Necrológicos de una funeraria, su certificado de defunción. Un hecho insólito, atribuido a un «error burocrático». Después del shock inicial ,¿cómo se puede salir del país estando muerto, qué mente enferma es capaz de fraguar una broma así, cómo «volver» legalmente a la vida?