Si su primer álbum (Veinte) funcionaba como un diario adolescente, Postdata es una radiografía sentimental de sus últimos dos años y medio, en que el desamor funciona como como detonador de un empoderamiento que supone el hilo común de sus diez canciones. 'He ido escribiendo cartas que convertí en canciones destinadas a mí misma y a las personas que se cruzaron en mi vida en ese tiempo', explica.