Un dí,a, paseando por el mercado, Ariel asiste al espectá,culo de un grupo de bailarinas. Ya no es una sirena, pero sigue sintiendo una grancuriosidad y fascinació,n por las costumbresde los humanos. Ariel, ansiosa por aprender, se apunta a unas clases de baile con pandereta, sin embargo,puede que vaya a necesitar un poco de ayuda de sus amigos del mar...