PERCY BYSSHE SHELLEY abandonó Inglaterra en 1818 para no regresar a su patria nunca más. Tenía veinticinco años. Se dirigió a Italia, buscando un clima favorable para su dañada salud. En Roma, en las termas de Caracalla, escribió en 1919 los tres primeros actos de este drama, que completaría con un cuarto meses después, ya en Florencia. Prometeo liberado es tal vez la obra más ambiciosa de su autor. En ella, a partir de los mitos griegos, que interpreta y renueva a su manera, plantea problemas fundamentales como la lucha entre el bien y el mal, el sistema de la creación y el destino de la especie humana, y la lucha de ésta y de la naturaleza por su liberación frente a las fuerzas de la opresión y la destrucción. El poema termina con un gran canto de esperanza en el triunfo del amor como ley del mundo. La versión ritmica castellana de este texto es obra de Alejandro Valero, poeta autor de Enfrentamientos (Badajoz, 1993), Contra Rilke (Madrid, Hiperión, 1998) y El rey Tarugo (Madrid, Ajonjoli, 1997), y traductor de Diagrama de flujo, de John Ashbery, (Madrid, Catedra, 1994) y, junto con Juan Abeleira, de No despertéis a la serpiente, anto- logía poética de Shelley publicada en esta misma colección.