«Rashomon» nos traslada al Japón del siglo XII, un país asolado por las guerras, el hambre y la desesperación, un escenario perfecto en el que las turbadoras complejidades de la existencia humana se muestran anteel lector con una brutalidad no exenta de belleza. Akutagawa ha trascendido las fronteras del tiempo y del espacio y se ha situado por derecho propio en la historia de la literatura universal como uno de los grandes maestros del relato. Su brillante talento narrativo, su estilo sofisticado y elegante, su sensibilidad extrema y su capacidad para desentrañar los aspectos más oscuros y complejos de la naturaleza humana hacen de sus obras verdaderas joyas atemporales y elevana su autor a la categoría genio de las letras.