Con esta pequeña aventura dentro de una eterna adolescencia te invito a darme un pedazo de ti, igual que yo he dejado uno de mí en estos escritos, para poder conectar, comprender y sentirnos menos solos. Para poder escribir este libro que me ha hecho abrirme completamente y explorar mis más profundas emociones, he cogido al miedo de la mano, he escrito con el fin de dejar plasmados, no solo el dolor que podemos sentir, sino cómo este acaba sanando. Admiro lo bonito que es entender y transformar el dolor en arte, de manera que conectemos almas entre escritos sinceros. Qué triste puede ser identificarse con lo que duele, pero a la vez, qué bonito es saber que alguien lo siente contigo. Te brindo un espacio donde compartir y sentir, descansa entre mis letras y siéntete entendido por ellas.