Este conjunto de textos, redactados con una prosa poética minuciosamente hilvanada ―y no por abrumadora menos consciente―, constituye la ópera prima de Antíara Barona. Una selección de reflexiones llevadas a cabo en aquellos ásperos ―y universales― momentos de introspectiva soledad. Crudas meditaciones que nos asaltan y embisten con una fuerza implacable y arrolladora, que atrapan nuestras cavilaciones y elucubraciones en un bucle inagotable ―y que siempre retorna―. Meditaciones que unas veces nublan el juicio, y otras, en cambio, lo iluminan. Pensamientos circulares que ―exíjase la redundancia― nos impiden salir de su eterna e intrínseca circularidad. Las «Repeticiones» no deben ser tomadas como una propuesta epistemológica o metafísica ―ni mucho menos―, sino como una sencilla amalgama de pasatiempos, una secuencia de divertimentos en forma cíclica cuya lectura puede realizarse a distintos niveles, según se fije la atención en las palabras, oraciones o párrafos, según se analicen los capítulos aislados en su in(ter)dependencia, o la obra tomada en su totalidad.