Este LP recoge a AC/DC en una de las etapas más sólidas de la era Brian Johnson. Tras el éxito de The Razors Edge y Ballbreaker, la banda mantenía una enorme potencia escénica, combinando clásicos de la época de Bon Scott con himnos más recientes como 'Thunderstruck'. La grabación muestra a Angus Young en plena forma, especialmente en la extensa interpretación de 'Let There Be Rock', que ocupa buena parte de la segunda cara del disco. El repertorio está muy bien elegido para un solo LP: incluye prácticamente todos los grandes clásicos del grupo, desde 'Back In Black' y 'Hells Bells' hasta 'T.N.T.' y 'Whole Lotta Rosie'. Aunque no reproduce el concierto completo, funciona como una excelente recopilación en directo de la gira de 1996. Entre los aficionados de AC/DC, las grabaciones de River Plate suelen recibir elogios por la energía del público sudamericano y la intensidad de la banda en escena. Muchos seguidores destacan especialmente las versiones en directo de 'Back In Black' y 'Let There Be Rock', consideradas entre las más potentes de la etapa moderna del grupo.