Thé vert se presenta como una exquisita fragancia etérea que despierta la sensación de una atmósfera impregnada de té, desplegando una armoniosa sinfonía luminosa compuesta por notas cítricas y amaderadas. Esta refinada composición invita con elegancia a concedernos un pausado respiro para apreciar el momento. Un equilibrio magistral se revela a través de la vitalidad del limón de Calabria, resaltando su faceta cítrica. El corazón de la fragancia revela un extracto natural de té verde, desencadenando una experiencia sensorial que serena y relaja los sentidos. Tan envolvente como una nube láctea, la presencia sutil de la Madera de Guaiac nos sumerge en un entorno cálido y amaderado, completando así una experiencia olfativa única y evocadora.