Madrid, febrero. Un excomisario de la Policía Nacional aparece asesinado en su casa: degollado y con un dedo amputado. Lo que parece un crimen brutal y aislado se convierte pronto en una investigación de mayor alcance cuando nuevos cadáveres, cuerpos mutilados, mensajes en latín y símbolos literarios empujan al inspector jefe Aníbal Pons y a Pascual Berenguer hacia la mente de un criminal metódico. Entre procedimientos policiales, presión institucional y una puesta en escena cada vez más macabra, Rojo escarlata construye un thriller oscuro y perturbador donde cada pista forma parte de un diseño mayor y cada gota de sangre remite a una violencia más profunda.