A lo largo del siglo XIX, la ópera vocal de cámara fue una de las formas más comunes de escribir, hacer y experimentar la música. Se trata de una legión de poetas, compositores y cantantes, algunos profesionales (compositores de teatro, músicos de calidad, estrellas de ópera), algunos aficionados. Este repertorio ha sido estudiado sobre todo en relación con la producción de los grandes compositores de ópera -Rossini, Bellini, Donizetti, Verdi- o con la producción tardía del especialista Francesco Paolo Tosti. Basándose en manuscritos inéditos propiedad del Instituto Liszt de Bolonia, la soprano Barbara Vignudelli y el pianista Stefano Malferrari nos ofrecen una soberbia interpretación de esta colección, que presenta de manera ejemplar una muestra de la variedad de instalaciones estilísticas y soluciones formales utilizadas por todos compositores ajenos a la lista de nombres célebres, pero capaces de componer páginas cortas que reservan agradables sorpresas para la escucha.