Anton Rubinstein (1829-1894) fue una figura destacada de la música del siglo XIX: un virtuoso pianista, director de orquesta, compositor y educador cuya influencia se extendió mucho más allá de sus propias obras. Nacido en Rusia, Rubinstein alcanzó fama internacional como un pianista de una habilidad casi legendaria, solo comparable a la de Franz Liszt. También contribuyó decisivamente al establecimiento de una escuela rusa de música, fundando el Conservatorio de San Petersburgo en 1862, donde formó a una nueva generación de compositores e intérpretes. Como compositor, Rubinstein fue notablemente prolífico, escribiendo sinfonías, óperas, música de cámara e innumerables obras para piano.