Nacido en Italia en 1685, Domenico Scarlatti pasó la mayor parte de su carrera al servicio de las familias reales portuguesa y española, y este último nombramiento le permitió dedicar toda su atención a la composición para clavecín. Los ritmos de la danza española (como el flamenco) y las tonadas folklóricas con aires moriscos y gitanos indican que la vida cotidiana en la calle fue una gran fuente de inspiración para Scarlatti. Wolfram Schmitt-Leonardy nació en Saarlouis, Alemania, en 1967, y su primer maestro importante fue alumno de Walter Gieseking y Edwin Fischer. Su enfoque pianístico por excelencia de Scarlatti explota todas las posibilidades colorísticas de un piano de cola moderno, al tiempo que articula las sonatas rápidas con una destreza brillante al tacto.