Paul Lewis completa su exploración de las sonatas de Schubert, iniciada hace casi veinte años, con tres de sus primeras obras maestras. Las Sonatas D.537 y D.568 muestran el atrevimiento y la frescura de su joven creador, mientras que con D.664, deslumbrante en su encanto natural, ya abre una ventana hacia nuevos horizontes musicales.