
La pianista Varvara, nos presenta su versión personal de 'La Gran Sonata, Op.114' (1836), que está inspirada por el gran amor de Schumann, la joven Clara Wieck, hija de su profesor de piano y mentor, con quién se casaría unos años después, a pesar de la prohibición del padre de ella. La obra, que fue objeto de varias revisiones, empieza de forma enérgica e intensa, su segundo movimiento destaca por su planteamiento rítmico que contrasta con la tranquilidad y belleza del tercero (encabezado por un tema de la propia Clara), y se cierra con una de la página más virtuosísticas del Romanticismo. 'La Arabesca, Op. 18' (1839) es una de las pequeñas joyas que Schumann dedicó al piano. Escrita en Viena, es una obra de profunda desesperación por el alejamiento forzado de Clara. 'La fantasía, Op. 17' (1836) está considerada una de las mejores obras de Schumann y está dedicada a Beethoven. En esta obra, Schumann no puede esconder la pasión amorosa que inunda su corazón y que dicta la obra desde el primer compás. Nacida en Moscú, Varvara se formó en la Escuela de Música Gnessin y en el Conservatorio Estatal Tchaikovsky de Moscú con Mikhail Voskressensky y posteriormente en Hamburgo con Evgeni Koroliov. En 2006 fue galardonada en el Concurso Internacional Bach de Leipzig y en 2012 ganó el Primer Premio del Concurso Géza Anda de Zúrich.