Duque es lo que podríamos denominar como una clara apuesta por el rock. Una apuesta por seguir poniendo en valor la poesía en castellano pero en esta ocasión sobre una base forjada con los sonidos más clásicos del rock. Con la intención de reivindicar figuras tan consolidadas como son Lorca, T.S. Eliot, Dylan, Bowie y otros muchos clásicos, su música es un viaje emocional hacia lo más profundo de cada uno de nosotros. Y es que si una imagen vale más que mil palabras, una canción puede provocar mil imágenes. Y esa es la intención que esconden todas y cada una de las canciones de Duque. En noviembre de 2019, y tras la publicación de su disco homónimo, la banda volvía a Neo MusicBox para grabar lo que sería su nuevo disco titulado Segundos fuera. Allí, el grupo conseguía dar una vuelta a su sonido gracias a un cambio en la forma de plantear las canciones, deconstruyéndolas, investigando sobre las ideas, haciéndolas crecer y elaborando así una historia en nueve canciones. 'De cuerpo en cuerpo', 'Lugares estériles' o 'Maniobras arriesgadas' son algunos ejemplos de cómo la banda ha evolucionado su sonido y de cómo Duque es un claro ejemplo de la pasión por el rock and roll.