Con los caminos ocurre como con la memoria, que, salvo excepciones, se difumina con el de-venir del tiempo. Este libro se aventura en viejos senderos que forman parte de capítulos trans-cendentales y, al mismo tiempo, por su propio carácter, poco conocidos de nuestra historia. Reúne veinte rutas clandestinas que sortearon la vigilancia de miqueletes, carabineros, guardias civiles, gendarmes y ocupantes nazis. Rutas que, mientras cruzan mugas actuales y olvidadas, nos invitan a conocer parajes naturales de enorme belleza y pasajes extraordinarios de nuestra historia.