Aunque muchas de ellas no pretendieron mejorar la situación femenina ni romper con los discursos hegemónicos, su ejemplo ayudó a visibilizar una forma distintade “ser mujer” y a normalizar su presencia en espacios tradicionalmente masculinos. La historiadora Raquel Sánchez reconstruye su trayectoria con el propósitode evidenciar el papel activo que adoptaron en las decisiones acerca de su vida, las estrategias a las que recurrieron y la ficción —a la que el título de este libro hace un guiño irónico— que supone la estrictaseparación entre los espacios privado y público cuando se habla de política y trabajo en el mundo femenino. Por ello, la politización y la profesionalizaciónconstituyen los dos grandes ejes de este volumen.