'Seven Deadly Sins' de Laurin Rinder y W. Michael Lewis es una obra maestra de space-disco, llena de sintetizadores y de atmósfera. Se podría decir que es el mejor LP de disco americano jamás realizado. Es sin duda uno de los álbumes más importantes en la historia de la música de baile. Y, al igual que sus innovadores productores, es una absoluta genialidad.