UN CLIENTE DESCARADO Hoy es, oficialmente, el peor día de mi vida… Me he despertado tarde —después de unanoche loca con el hombre más guapo y descarado que heconocido en mi vida—, mis dos mejores clientes de miagencia de Relaciones Públicas me han dejado y mi compañera de piso ha desteñido mi traje favorito. Aun así, todo se podía enderezar: hoy firmaba con un desconocido e importante cliente un contrato de esos de ensueño. Pero a la hora de la firma no ha venido ningúndeportista famoso, ni una estrella de televisión nininguna celebridad. En su lugar ha aparecido el tío espectacular de anoche con una sonrisilla en la cara,y se ha presentado como mi nuevo y descarado cliente.