Según Robin Pecknold, de Fleet Foxes, SHORE es un alivio, como el que sientes cuando tus pies por fin tocan la arena después de haber quedado atrapado en una marea. Es una celebración de la vida frente a la muerte, honrando a nuestros héroes musicales perdidos, desde David Berman a John Prine, pasando por Judee Sill o Bill Withers, abrazando la alegría y el consuelo que aportaron a nuestras vidas y honrando su memoria. SHORE es un objeto que levita entre los campos magnéticos del pasado y el futuro.