El miedo, el asco y la redención en las problemáticas sinfonías de Shostakovich El espíritu de Gustav Mahler se cierne sobre las páginas de la turbulenta, extensa y enigmática Sinfonía n.º 4 de Shostakovich, una obra tan intransigente que durante muchos años suprimió su interpretación por temor a la censura pública. Mezclando grandilocuencia con banalidad, salvajismo con sarcasmo, esta obra desconcertante pero profunda es también una de sus más sorprendentemente originales. Está emparejada con su siempre popular Sinfonía n.º 10, una obra maestra melancólica y lírica que se dice que contiene un retrato musical de Joseph Stalin en el impetuoso segundo movimiento y en cuyos movimientos tercero y cuarto Shostakovich teje ingeniosamente un motivo musical basado en su propio nombre que emerge resplandeciente en el animado fina