Airbag lleva más de 20 años tocando y cada vez tiene más éxito. Sin tropiezos. Siempre hacia arriba en una pendiente suave pero segura; vamos, lo que los ciclistas llaman un falso llano. Durante todos estos años nos han ido regalando a los fans temazos y temazos encapsulados en forma de elepés. Son las temidas bombas de racimo, que antes de llegar al suelo se abren y sueltan diez o doce bombas más pequeñas que multiplican su capacidad destructiva. Y si el artillero encargado de ensamblarlas es Carlos Hernández, la devastación es total.