¿Sabías que siete castores pueden enseñarte los días de la semana? Esta es una historia tierna, rítmica y visual en la que cada miembro de una familia de castores asume su papel para construir, paso a paso, una madriguera familiar. Con la naturaleza como escenario y el esfuerzo compartido como hilo conductor, el cuento acompaña a los niños y niñas en el aprendizaje de la colaboración, la rutina, la numeración y, sobre todo, en la comprensión del paso del tiempo. VALORES IMPLÍCITOS: Responsabilidad compartida, convivencia y conexión con la naturaleza se entrelazan en una historia que pone en valor la familia y el trabajo colectivo. Cada paso hacia el objetivo común resalta la fuerza de sumar esfuerzos, invitando a reflexionar sobre la importancia de cooperar, cuidarnos mutuamente y sentirnos parte de un mismo entorno.