Los grandes artistas toman el pulso de su tiempo. En su medio siglo como observador social de a pie y compositor de una honestidad mordaz, el resiliente ícono del blues-rock Walter Trout nunca les ha dicho a sus fans qué pensar, cómo sentir, qué postura política adoptar ni qué garabatear en sus pancartas de protesta. Pero en una época en la que su país natal, y el mundo en general, se desgarra por las líneas de batalla de la vida moderna, el nuevo álbum de hard rock del icónico bluesman estadounidense, Sign Of The Times, es el grito primario y la válvula de escape que todos necesitamos desesperadamente.