Antonio Carmona Gómez, Antonio el Rubio, representa hoy, como ningún otro, a ese tipo de cantaores que, atesorando las más elevadas condiciones, deciden orientar esa pulsión canora hacia el espacio más íntimo que un flamenco puede concebir: su corazón y su familia, alejándose de los escenarios a los que, por su categoría, estaba llamado. Sus letras, que nos hablan de amores, de familia, de la naturaleza, del dolor... rezuman belleza, dignidad y austeridad, y son otra de sus singularidades. Parte de estas características quedaron patentes en sus escasas grabaciones discográficas, a solas y en compañía de sus hijos Miguel y Charo, realizadas décadas atrás. Ha sido gracias a la inmensa afición y generosidad de un joven artista de hoy, Israel Fernández, por lo que Antonio el Rubio ha accedido, a punto de cumplir 92 años, a dejar registradas estas conmovedoras muestras de su arte, acompañado por algunos de los más distinguidos guitarristas de la actualidad. Disfrutémoslas.