El lema 'Il faut être absolument moderne' resume la variedad de enfoques sobre la modernidad en las obras elegidas para esta grabación. Las ocho piezas, compuestas entre 1963 y 1976, muestran una panorámica representativa y original de la música latinoamericana y española de los años dorados de la vanguardia. Se incluyen primeras grabaciones de obras de Guinjoan, de la Vega, Paraskevaídis y Villa-Rojo. El criterio de selección destaca conexiones transatlánticas, trayectorias personales y la importancia de diferenciar y valorar los aportes de España y Latinoamérica a la vanguardia musical del siglo XX, entendiendo el cosmopolitismo y la perspectiva nacional como conceptos complementarios.